Ariocarpus Scheidweiler |
SIEMBRA |
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Lo mejor es poder contar con semillas frescas, aunque parecen no tener una caducidad tan limitada como otras muchas especies de plantas suculentas. Ello quizás es fácil de entender si estudiamos su hábitat concienzudamente, ya que no todos los años, en los desiertos de México y Texas se dan condiciones favorables para su germinación. Si hemos recogido nuestras propias semillas hay que esperar al menos 3-4 semanas antes de empezar la siembra. Hasta ese momento será conveniente después de lavadas y secadas, mantenerlas en lugar fresco y oscuro. El substrato deberá tener más proporción de materia orgánica que en las macetas de plantas adultas. No es necesario cubrir las semillas con gravilla fina, aunque si debería tener una buena proporción en la mezcla. Se puede usar perlita o vermiculita, aunque en sus granulometrías más pequeñas. Lo ideal es sembrar las semillas en pequeñas bandejas de 6-7 cm. de profundidad. La temperatura oscilará entre los 24 y 28 ºC. Si son más altas puede haber un receso en el crecimiento de las jóvenes plántulas, y si es más bajo es posible que no se consiga una total germinación. Durante el primer año el crecimiento es más bien lento. Sólo a partir del segundo y tercer año, se observa un crecimiento vertiginoso y algunas especies pueden llegar incluso a florecer. Es conveniente cubrir el semillero con algún plástico transparente durante las primeras semanas, a fin de evitar la resecación del substrato y de concentrar el calor. Si no existe algún elemento de ventilación forzada se debe retirar el plástico durante una hora al menos cada dos días. El uso de algún tipo de fungicida en los riegos es muy beneficioso para evitar la proliferación de hongos. El primer trasplante es conveniente hacerlo cuando las plántulas tengan al menos 3-4 pequeñas hojas, y las plantas ya tengan los 1.5-2 cm. de altura. Se usará la misma mezcla que se utilizó en los semilleros, y progresivamente añadiremos más cantidad de abono en cada riego. Con el uso repetido de fungicidas podemos aplicar riegos cada 2-3 días, siempre que la temperatura sea elevada. En climas fríos pueden usarse cables calefactores para el calentamiento del substrato uniformemente desde abajo, y si se precisa de luz artificial, será conveniente que esta sea de la máxima calidad. En esos casos, el substrato tiende a secarse más rápidamente, y existe un gran riesgo de que las jóvenes plantas mueran. Mucho cuidado con ello... El injerto esta especialmente indicado si deseamos acelerar notablemente el crecimiento, o en caso de que aparezcan extrañas mutaciones o formas sin clorofila. Existen multitud de patrones ideales para este género, entre los cuales podemos citar Myrtillocactus geometrizans (Martius) Console, Opuntia robusta Wendland ex Pfeiffer, la mayoria de especies de Echinopsis globosos y de crecimiento rápido y Trichocereus spachianus (Lem.) Riccobono, uno de los mejores. Si deseamos probar con los microinjertos, es decir los injertos que se realizan cuando las pequeñas plántulas tienen escasos milimetros, lo ideal es usar cualquier especie de los siguientes géneros Harrisia Britton, Hylocereus (Berger) Britton & Rose y Selenicereus (Berger) Britton & Rose. Hay algunas especies más recomendables a otras, pero la elección debe hacerse según nuestra climatología y la disponibilidad de estas en el mercado de plantas suculentas.
Ariocarpus trigonus ssp. elongatus |
Ariocarpus trigonus |